Artículo de opinión: Bonos económicos sin guaguas

Parada de guaguas en Fuerteventura

Es evidente que los tiempos cambian, y la fórmula del uso del coche «para todo» se ha evaporado. Los altos costes de gasolina y diésel, unido a los elevados costes de mantenimiento del vehículo turismo ha puesto a muchos ciudadanos/as en guardia. La crisis del petróleo y el gas en Europa ha provocado un tsunami de grandes dimensiones, el precio de los combustibles se dispararon, y los salarios de la clase trabajadora siguen igual. La inflación ha generado una incertidumbre social y económica de incertidumbre incierta.

 

Pero, ¿estamos preparados en Fuerteventura para esta nueva era del uso del transporte público?. Yo contestaría que no. Durante muchos años el transporte público estuvo dejado de «la mano de Dios», poca frecuencia de líneas y paradas, y lo más importante escasez de guaguas y conductores, como consecuencia de la ausencia de soluciones al servicio de transporte público, muchos ciudadanos/as optamos por el vehículo particular, teniendo muchas familias, hasta tres coches, por unidad familiar.

Las Administraciones Públicas prefirieron mirar para otros lados, y la inversión en transporte público (guaguas, paradas, etc) no tenía la importancia económica que merecía este servicio público esencial. Se limitaban a cubrir las líneas más importantes (Corralejo, Castillo, Aeropuerto, Gran Tarajal, Costa Calma y Morro Jable), pero con insuficiencia de frecuencias, teniendo los usuarios/as que tener grandes dosis de paciencia, por la tardanza y falta de operatividad de algunas líneas.

Y ¿ahora qué?, guaguas llenas en horas puntas, personas que se quedan en tierra (estudiantes, trabajadores/as, pensionistas), turistas despistados que no tienen información precisa de los trayectos, falta de guaguas y sobre todo ausencia de organización y planificación. La reducción de coste de los tickets de guagua es loable, y por ello hay que felicitarse.

Es necesario fortalecer el servicio público, para ser competitivos, hay que serlos y parecerlos, desafortunadamente no contamos con los recursos necesarios para afrontar esta nueva etapa del uso del transporte público. El próximo mes de enero de 2.023, el bono de guagua será gratuito, y la demanda va a ser potencialmente mayor a la oferta de guaguas, entonces ¿qué pasará?.

Por cierto, se me olvidaba decir, que la marquesina que se encuentra enfrente del antiguo parador (ahora Hotel Fuerteventura Playa) esta sin iluminar y con deficiencias por todos lados.

Yo aconsejaría a muchos responsables políticos (de gobierno y oposición) que hicieran uso regular, para que comprueben «in situ», las deficiencias que padecen las guaguas de servicio público, y las continuas molestias que generan para los trabajadores/as y estudiantes que necesitan acudir en tiempo y plazo a sus centros de trabajo y centros de formación.

Santiago Armas Marrero

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