Un baile de ida y vuelta con un nuevo a cuatro manos en Casa Marcos

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Hay colaboraciones que nacen como un encuentro puntual y acaban convirtiéndose en una conversación de esas que no quieres que termine. Tras el éxito de la primera edición celebrada en Tagoro Gastrotasca, los chefs majoreros Mario Yamuza (Tagoro) y Daniel Fajardo (Casa Marcos) vuelven a encontrarse para firmar el “baile de vuelta” de su propuesta a cuatro manos.

Esta vez, el escenario se traslada a Casa Marcos, en Villaverde, donde los días 24 y 25 de abril se servirá un nuevo menú degustación completamente inédito, concebido como una evolución natural de la primera experiencia.

Más que una repetición, esta segunda cita es una reafirmación del diálogo entre dos cocinas con identidad propia, donde el producto canario vuelve a ser el eje, pero con un enfoque renovado, más maduro y aún más personal.

Un menú que mira hacia dentro

La propuesta arranca con una copa de bienvenida, invitando al comensal a entrar en un recorrido donde la memoria gastronómica de las islas se reinterpreta con sutileza.

Los primeros bocados marcan el tono: tomate, aceituna y albahaca, una tríada clásica trabajada desde la precisión; brandada de cherne, hierbas y uvas, donde el pescado se expresa con elegancia; y gofio, atún y yema, un guiño directo a la identidad canaria desde una mirada contemporánea.

Tradición reinterpretada

El corazón del menú desarrolla un discurso más profundo, donde los chefs juegan con la tradición y la técnica.

El escabeche vegetal introduce acidez y frescura, antes de dar paso a uno de los platos más evocadores: el puchero canario, reinterpretado desde la alta cocina sin perder su esencia reconfortante.

El espárrago con holandesa y peto aporta equilibrio y finura, mientras que la sorprendente sopa tonka introduce matices aromáticos poco habituales en la cocina isleña.

La propuesta marina continúa con merluza en salsa verde y brunoise fresca, un ejercicio de limpieza y precisión, antes de virar hacia la intensidad con un steak tartar que cierra los pases salados con carácter.

Un final fresco y elegante

El tramo dulce mantiene el mismo discurso de equilibrio y sutileza. La pera con vinagre de Jerez y jengibre actúa como transición, aportando frescura y acidez. El cierre llega con chocolate blanco y maracuyá, un juego entre dulzor y acidez tropical que aligera el final del menú.

La experiencia concluye con petits fours, pequeños bocados que prolongan la sensación de armonía.

Una colaboración que se consolida

Este “a cuatro manos de ida y vuelta” no solo conecta dos restaurantes —Tagoro Gastrotasca y Casa Marcos—, sino que refleja la complicidad y el respeto entre dos chefs que comparten origen y visión.

Mario Yamuza y Daniel Fajardo continúan así construyendo un proyecto gastronómico conjunto que pone en valor la cocina majorera desde la contemporaneidad, demostrando que el talento local no solo dialoga, sino que evoluciona cuando se comparte.

Las plazas son limitadas y el menú estará disponible exclusivamente durante dos días.

Porque cuando la cocina se entiende como conversación, siempre hay algo nuevo que decir… y este segundo encuentro promete una charla de las inolvidables.

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