“Las banderas azules solo son un reclamo turístico, no les importa ni la biodiversidad, ni las normas ambientales”

Del Jable al Malpey
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“Las banderas azules solo son un reclamo turístico, no les importa ni la biodiversidad, ni las normas ambientales”
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En la segunda parte Del Jable al Malpey entrevistamos a Cristobal López Pazoba, uno de los coordinadores de las Banderas Negras de Ecologistas en Acción – explica por qué ha recaído este galardón de mala gestión en la playa de la Goleta, más conocida por Waikiki, en  Fuerteventura. La segunda entrevista  Lucille Labayle, – responsable de la Campaña de Calidad del Agua y Salud de Surfrider Fundación de ámbito Europeo- afirma que por la salud de las y los habitantes la directiva de la calidad de aguas de baño de la Unión Europea debe tener en cuenta los contaminantes emergentes, la floración de microalgas tóxicas y microplásticos, en busca del plan acción contaminación Cero.

Podcast Del Jable al Malpey.- II Parte (2022.06.21)

Presentan Marusa Hernández y Sofía Menéndez.-

Escuchamos el final de la canción “Ya no quiero ser Mayor” de El José, dedicada a Laura Negrín que nos habló en la I parte del programa de su primera exposición individual en el Centro de Arte Juan Ismael, de Puerto del Rosario, “La Felicidad en tus manos”, un proyecto que surge de ser voluntaria en el refugio para animales de la isla. Relata cómo cuidar a los burros, cerdos, gallinas, conejos, cobayas, cabras, y otros seres de  “The Animal Academy” pueden darte bienestar y placidez.

En la segunda parte Del Jable al Malpey:

Entrevistamos a Cristobal López Pazoba.- Uno de los coordinadores nacionales de las “Banderas negras” de Ecologistas en Acción, que nos explica la relación entre las banderas negras y las banderas azules. Las negras son por cuestiones ambientales, contaminación, mala gestión de los valores naturales o por ocupación y maltrato al dominio público marítimo y terrestre. “Las azules –agrega- son meramente turísticas y pueden incluso contravenir la legislación ambiental, les dan el galardón por tener duchas, socorristas, papeleras o aparcamientos. Criterios para la comodidad del ser humano, pero no les importa que sea un foco de destrucción para la biodiversidad”.

López relata la situación en el estado español que coincide con la Comunidad Autónoma de Canarias. “Se han dado como es tradición un total de 48 Banderas Negras, dos por provincia y/o ciudad autónoma, aunque por desgracia podrían ser muchas, pero son simbólicas; en esta edición el informe Banderas Negras 2022 continúa sacando a la luz los casos más relevantes de contaminación y mala gestión ambiental de nuestras costas.

Este año se han observado las mismas problemáticas que en ediciones anteriores: afecciones a la biodiversidad (5 banderas negras otorgadas este año); erosión de nuestras costas (3); acumulación de basuras marinas (3); dragados y ampliaciones portuarias sin justificación (4); afecciones a consecuencia del desarrollo de zonas industriales próximas a la costa (4); urbanización de la costa, a veces incluso invadiendo el dominio público marítimo-terrestre (10); vertidos, deficiencias en los sistemas de saneamiento y graves problemas de depuración (14); y “otras”, como acuicultura o contaminación química (4).

En Fuerteventura se ha otorgado la bandera negra a la playa de la Goleta, más conocida por la playa de Waikiki, por la descarada ocupación de Dominio Público Marítimo Terrestres (DPMT), con mesas y sillas en la arena casi al borde del agua,  sin dejar incluso espacio para el paso de los bañistas. También se mantiene la bandera negra en la playa de las Dunas de Corralejo en la zona del complejo de los hoteles de Riu y en el Islote de Lobos, por vertidos de las aguas negras en espacio natural.

La playa de la Goleta, Corralejo viejo, conocida también por Waikiki -una playa con valores naturales extraordinarios para estar en el centro del pueblo, se merecía la bandera negra este año debido a la mala gestión del Ayuntamiento de La Oliva y de Costas, que han permitido que un lugar único en estos últimos años sea un espacio reservado para los bares de sangría y cerveza que se pelean por sentar a los turistas en sus mesas y compiten con quien pone la música exterior más alta.  

Entrevista a Lucille Labayle, – responsable de la Campaña de Calidad del Agua y Salud de Surfrider Fundación de ámbito Europeo.

Nos atiende desde Bruselas, y explica que en la actualidad están apunto de revisar la Directiva sobre las aguas de baño, y pide que se tengan en cuenta todos los tipos de contaminación y su impacto en la salud y el medioambiente. Se trata de un momento decisivo, ya que esperan que esta nueva normativa se publique a principios de 2023.

Al iniciarse la temporada de verano para el baño, el ocio y los deportes en el agua, la Agencia Europea de Medio Ambiente publica su informe anual sobre la calidad de las aguas de baño europeas. El informe muestra que el 84,8 % de las zonas de baño de Europa se encuentran en excelente estado de salud. Sin embargo, advierte que este informe solo se “basa en la contaminación bacteriológica de origen fecal mediante dos indicadores, definidos en las disposiciones legales de la Directiva europea relativa a la gestión de la calidad de las aguas de baño (2006/7/CE) y considerados hasta ahora por las autoridades europeas como los que afectan más directamente a la salud humana: los Escherichia coli y los enterococcus intestinales».

Los problemas en la salud de los bañistas también inciden otras contaminaciones cada vez más abundantes como son: «Las floraciones de algas o los microplásticos que solo se incluyen en los perfiles de las playas o solo se inspeccionan visualmente, pero la contaminación química no se tiene en cuenta en absoluto. Por otro lado, el informe únicamente menciona las muestras tomadas durante la temporada de verano, y solo en los lugares de baño identificados como tales», subraya Labayle.

 

Surfrider Foundation Europe, una ONG creada en 1990, trabaja para proteger los océanos, el litoral, las olas y sus usuarios. Desde hace más de 30 años, con un equipo de expertos y 50 delegaciones voluntarias en 12 países europeos, recuerda que hay muchas actividades deportivas acuáticas que se realizan durante todo el año, a menudo en lugares distintos de las zonas de baño, por lo que también hay que someterlas a un control riguroso. ¿Es realmente justo decir que el 84,8 % del agua es de buena calidad ante tales condiciones?, agrega Labayle.

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, la calidad de las aguas costeras e interiores se ha mantenido relativamente estable durante los últimos 7 años. No obstante, Surfrider Europe pone en duda la veracidad de estos datos. Además, la organización exige que se faciliten medios y herramientas adicionales a los Estados y a los responsables para rehabilitar y mejorar rápidamente la calidad de sus aguas de baño.

 

Surfrider Europe reclama una revisión ambiciosa de la Directiva

En la página de esta organización destaca el Manifiesto europeo por las aguas saludables que se presentó ante la Comisión Europea, en junio de 2021 a la UE para que reconsidere la supervisión de la calidad de las aguas de baño en función de siete recomendaciones para adaptarse mejor a los retos de nuestro tiempo. La organización pide que se amplíen las zonas vigiladas, que se haga un seguimiento durante todo el año y que se mejore la información transmitida al público.

  

“Una de las recomendaciones del manifiesto de Surfrider Foundation Europe hace referencia a la adición de nuevos parámetros que deben monitorizarse, como los residuos, las floraciones de algas nocivas y los contaminantes químicos, que actualmente solo se tienen en cuenta de forma parcial o, directamente, no se tienen en cuenta. Respecto a la contaminación química en particular, si bien la Surfrider Foundation aplaude el anuncio de una posible revisión de la lista de contaminantes químicos –incluidas las sustancias emergentes en el marco más amplio de la legislación europea sobre las aguas–, sigue siendo lamentable que esta preocupación siga sin incluirse en las consideraciones de la Directiva sobre la calidad de las aguas de baño. De hecho, parece difícil hablar de una excelente calidad de las aguas de baño en un contexto general de preocupación y dudas sobre el impacto de esta contaminación en la salud. Una de la publicaciones médicas con más prestigio en el mundo “The Lancet” recientemente anunció que la contaminación era responsable de 9 millones de muertes al año en todo el mundo, una cifra que se ha mantenido estable desde 2015.

La revista The Lancet informa de que la contaminación por sustancias químicas tóxicas ha representado una amenaza creciente –pero en gran medida olvidada – durante los últimos años. «Se trata de una cifra preocupante que subraya, por si fuera necesario, lo urgente que resulta aplicar el principio de precaución y revisar los indicadores de seguimiento de la calidad del agua», afirma alarmada Labayle. Por tanto, hay que tener en cuenta, evaluar y mejorar la sensibilización sobre el grado de exposición de los bañistas y los riesgos asociados.

Nos encontramos ante un momento legislativo decisivo. Se espera que a principios de 2023 se presente una propuesta de revisión de la Directiva de la UE relativa a la gestión de la calidad de las aguas de baño 2006/7/EC, retrasada en varias ocasiones.

La responsable de la organización Surfrider, Lucille Labayle, subraya que esta revisión se inscribe en un marco más amplio del Pacto Verde Europeo y del Plan de Acción Contaminación Cero, que reclama un entorno libre de sustancias tóxicas para las personas y el océano.

.- Terminamos con la canción de El José, “Un  solo corazón”.

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