Saray Saavedra y Daniel Hernández, ambos vecinos de la isla de Fuerteventura, partieron en un crucero de MSC por el golfo Pérsico que, aseguran, no volverán a repetir en la vida.
Ahora mismo, se encuentran en el muelle de Dubái, en el interior del barco bajo recomendación, con mucha incertidumbre, mucho miedo, nervios y con ganas de regresar a casa. «Estamos muy bien», han indicado, a pesar de todo.
Relatan que el día antes de volver a Doha para terminar el crucero, empezaron los bombardeos y les aconsejaron no abandonar el barco. Ellos ya estaban haciendo la maleta para ir al aeropuerto, para buscar un vuelo a donde sea, «menos mal que no salimos», indican.
La embajada se puso en contacto con ellos ayer y por la noche les facilitaron documentación para sacarles en un avión militar español que saldría mañana desde Omán. Sin embargo, siguen pendientes de la confirmación para su vuelta a España.
«Hemos pasado muy malos momentos porque desde el barco se escucha todo, se ve todo, hemos escuchado muchos bombardeos, cazas, drones, incluso hemos visto varios impactos», han contado a este medio de comunicación. «La pasada noche fue más tranquila pero las anteriores estuvimos sin dormir», «es horrible», «no he pasado tanto miedo en la vida».















