La Federación de Servicios a la Ciudadanía de CC.OO Canarias denuncia en un comunicado el grave incidente ocurrido el pasado lunes, 12 de enero, en la Oficina de la Fiscalía de Puerto del Rosario, donde parte de la techumbre se desplomó sobre zonas de trabajo. Las placas del falso techo cayeron al suelo en el interior de la oficina, muy próximas a puestos de trabajo y equipamiento, evidenciando el riesgo real al que ha estado expuesto el personal. Por suerte este derrumbe ocurrió por la noche, sin que tuviéramos que lamentar ningún daño personal, indican desde el sindicato.
Para Comisiones Obreras el derrumbe no puede calificarse como un hecho aislado ni imprevisible. CC.OO presentó ya en el año 2024 un escrito formal ante la Administración denunciando de manera detallada las gravísimas deficiencias del local que alberga la Fiscalía de Área de Puerto del Rosario. Pese a ello, y durante todo este tiempo, los trabajadores y trabajadoras han seguido desempeñando sus funciones en este local sin que se adoptaran medidas correctoras eficaces.

En 2024 ya el sindicato alertaba de que la Fiscalía de Puerto del Rosario era posiblemente el local con peores condiciones de todo el partido judicial. Se denunciaba la falta extrema de espacio y, especialmente, la ausencia casi total de ventilación, tratándose de un local sin ventanas y con la persiana de acceso habitualmente bajada por motivos de seguridad.
Asimismo, se advertía de la inexistencia de iluminación natural, al tratarse de un local comercial cuya única entrada de luz procede del escaparate de acceso. A ello se sumaba un problema reiterado y especialmente grave: cada vez que llueve, el local se inunda y se llena de aguas fecales, generando olores insoportables y una situación de insalubridad totalmente incompatible con un centro de trabajo.
En materia de seguridad, este sindicato también denunció que la entrada carecía de las medidas mínimas exigibles, contando únicamente con una persona de seguridad y sin detector de metales ni arco de seguridad. Además, se puso en conocimiento de la Dirección General la falta de mantenimiento de medios materiales esenciales, como impresoras averiadas que no fueron reparadas, obligando a compartir equipos y provocando retrasos constantes en el trabajo diario.
Tras el incidente, y por motivos de seguridad, se ha decidido el traslado del personal a las dependencias de judiciales del Barrio de Majada Marcial. Sin embargo, las soluciones planteadas siguen siendo insuficientes, pues el espacio provisional propuesto no reúne, a juicio de este sindicato, condiciones del todo adecuadas para la prestación del servicio tan importante que tiene encomendad la Fiscalía y tememos que se pueda convertir en una solución permanente.
La Fiscalía de Puerto del Rosario lleva años a la espera de ser trasladada a unas nuevas dependencias que reúnan condiciones adecuadas para el correcto ejercicio de sus funciones. Desde CC.OO nos resulta incomprensible que, en el año 2026, dicho traslado siga sin materializarse, obligando al personal a continuar trabajando en un inmueble que este sindicato ha denunciado reiteradamente por sus graves carencias. Esta demora injustificada evidencia una alarmante falta de voluntad política y de planificación por parte de la Administración, cuyas consecuencias se han terminado manifestandose en el grave incidente ocurrido el pasado lunes .
Aunque el peritaje técnico realizado por la Administración señala que el problema no tiene carácter estructural, las imágenes evidencian un grave deterioro del falso techo y una falta prolongada de mantenimiento, con placas desprendidas, huecos abiertos y restos esparcidos por el suelo, circunstancias que nunca debieron tolerarse en un edificio público.
Finalmente desde la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CC.OO exige garantías reales e inmediatas de seguridad para todo el personal, el descarte definitivo de soluciones improvisadas, la puesta en funcionamiento sin más dilaciones del nuevo local y la asunción de responsabilidades por parte de la Administración por haber ignorado durante años advertencias formales y documentadas.













