Podcast Del Jable al Malpey / 2025.02.11.–Presenta Sofía Menéndez. Sonido Ricardo Araújo.
Indicamos que en la segunda parte Del Jable al Malpey, contamos con una sorpresa: el jueves estuvimos en la Gran Vía y esperé a la puerta dela Cadena Ser sentada en una terraza a nuestro próximo invitado de hoy martes 11 de febrero. Mientras que esperaba escuchaba La Ventana de Carles Francino y grabamos un trocito de la sección de nuestro entrevistado, comenzamos:
Entrevista a Carlos de Hita: es naturalista, ante todo recolector de sonidos, como le gusta que le llamen. Lleva cuarenta años en esta profesión, grabando y narrando lo que ha escuchado, los paisajes sonoros. Pero no le gusta la palabra cazador de sonidos, como sucede con losfotógrafos de imágenes de naturaleza, “yo no me llevo nada del campo, únicamente el recuerdo en un soporte magnético”. En la Ser comenzó hace 33 años con Iñaki Gabilondo en las madrugadas, luego paso a las tardes con Francino, comenta que su sección intenta ser un paréntesis de tranquilidad o sosiego en un día de campo, en espacios abiertos, busca cambiar el ritmo rápidode la radio, la velocidad de la vida, para frenar y hacer una pausa, un silencio.
En todos estos años Carlos de Hita ha puesto sonido ambiente a grandes documentales para cine, como Guadalquivir, Cantábrico, La Dehesa, entre otros, y próximamente se estrenará el de Doñana. También películas de ficción como Entre Lobos, 14 kilómetros, además de insertar sonido ambiente a series y otras películas cuando hay escenas que transcurren en la naturaleza. También hace libros que suenan por medio de QR, entre otras cosas.
“El sonido en los documentales es la hermana pequeña, según mi opinión, aunque los directores digan lo contrario -añade Carlos de Hita– pues se utiliza para rellenar hueco donde no hay música o locución, van los bichos y el ambiente. Eso para mí es insatisfactorio porque el sonido de la naturaleza tiene igual carga narrativa y emocional que las demás”.
– ¿Con cuál trabajo te has sentido más satisfecho?“Te va a sorprender, ha sido en un largometraje para cine, un documental sobre el escultor Eduardo Chillida, que se llama Ciento volandosobre la colección en el Museo al aire libre de Chillida, Leku, dirigido por Arantxa Aguirre y lo que dice es que las esculturas están envueltas de los sonidos de la naturaleza a lo largo del año, las 24 horas del día. No es una película de naturaleza,pero es donde más mi labor ha encontrado – no rellenar huecos– sino trasmitir una expresión narrativa.”
“El tema de Tindaya por supuesto era una obra imposible de hacer e insostenible por las dos vías, masificación turística y porque si la vaciaban colapsaba; eso estaba claro, –afirma el recolector de sonidos–. Pero Chillida es el gran escultor y Chillida Leku es el museo más bonito de Europa”.
Quiero comentarte, afirma Carlos de Hita, que yo no soy científico, aunque utilice los mismos materiales que los investigadores de bioacústica y la ecología acústica, yo soy comunicador. “Mi experiencia es que el paisaje sonoro es el relato de la naturaleza; un paisaje con muchas voces, muy rico, es un paisaje biodiverso y de la misma manera un lugar silencioso te está contando una crisis. Durante estos 40 años de escucha atenta ygrabación, percibo que los paisajes son cada vez más pobres, si antes escuchaba 10 alondras ahora solo capto 3 o 4, … si antes había 10 hubaras ahora lo mismo queda una. La ciencia lo dice, el 60 por ciento del mundo de los vertebrados estádesapareciendo en un territorio cada vez másmecanizado y desarrollado. Cuando escucho estas grabaciones de hace 40 años y lo que suena ahora me doy cuenta de que la letra de los científicos y mis grabaciones dicen lo mismo, que el campo se vacía y el paisaje sonoro nos dice que estamos yendo hacia la primavera silenciosa”.
Le preguntamos por el sonido del cambio climático y nos cuenta muchísimos casos; también preguntamos si en la naturaleza también existen grabaciones que te cuenten bulos. Dice que el sonido no te miente, es como ver huellas en la nieve, en la arena. “Lo que si puede ser bulo es que grabas durante cinco horas y luego haces un montaje de 5 minutos, haces un cuento sonoro. Son una versión de lo que hay fuera. Tienes que contar la verdad que Doñana se está muriendo; en Lanzarote haces una grabación al amanecer para que no salgan los aviones o aparezcan las guaguas llenas de turistas, en momentos donde los espacios están tranquilos…”
En Inglaterra un ecologista denuncio nada menos que al gran Attenbourogh porque llevaba toda su vida viendo sus documentales y lo maravillosa que era la tierra; sin embargo, consideraba que eramentira porque se estaba muriendo y estábamos destruyéndola”.
Nos habla de las grabaciones que ha realizado para la Reserva de la Biosfera de Lanzarote que “está entre los trabajos en los que me he quedado más a gusto y satisfecho, además de ser increíble que se haya estrenado en un espacio como los Jameos del Agua”. La sonosfera de Lanzarote se ha completado con personas mayores que grabe hace muchísimos años, oficios que ya prácticamente no existen, y que formaban parte del paisaje de la isla, testimonios únicos.Actualmente, está terminando otro libro cuya entrega le trae de cabeza…Así que le dejamos marchar.
. – Corresponsal de cultura ambiental Pura Cuenca Roy, admiradora también de Carlos de Hita nos habla de sus libros:
Son varios libros en los que Carlos de Hita ha depositado y grabado su amor por los sonidos de la naturaleza. En Otoño. Estación de paso, recoge los sonidos de paisajes, bosques y animales que se preparan para el invierno, un periodo de ralentización y receso, pero con mucha vida en el medio natural.
Este libro, como declaró el autor a la agencia EFE, «es el otoño visto con el oído, pero en tu mente reconstruyes las imágenes de lo que estás escuchando», «por eso los sonidos son tan eficaces a la hora de transmitir ese tipo de sensaciones».
Otro de sus libros es El sonido de la naturaleza. Calendario sonoro de los paisajes de España. Durante años, Carlos de Hita se ha mantenido a la escucha, micrófono en mano, para ofrecernos en este libro un relato escrito y sonoro de la propia naturaleza que cuenta con sus propias voces: las canciones de las aves, el croar destemplado de los anfibios, el aullido del lobo… En este se encontrará el silencio invernal, las estridencias de la primavera, el retumbo de la tormenta en las tardes de verano que dan paso al otoño. En resumen, el gran concierto de la naturaleza.
El paso de las estaciones también se aprecia en su Viaje visual y sonoro por los bosques de España. Desde los abetales pirenaicos hasta los bosques de niebla canarios, desde los hayedos y robledales del lluvioso Cantábrico hasta los pinares que colonizan las dunas de Doñana. Escucharemos los coros de las aves forestales al amanecer, los sonidos resecos de las horas de calor en los encinares y pinares mediterráneos, la serenidad de la noche, el silencio blanco de las nevadas, cuando todo se mueve, pero nada suena.
Canción final: que no podía ser otra que Dolce Vita, de Amaral. Desde que la escuche en el festival de Benidorm, se ha convertido en mi rezo mañanero. Necesitamos más canciones de Amaralcomo esta. Un rayo de luz y un subidón y para los que quieren como este programa Del Jable al Malpey, que una pequeña flor rompa el asfalto.














