Ramón Torres Martín, agricultor de tradición familiar, continúa cuidando con esmero los 30.000 metros cuadrados de cultivo de papas que se extienden por varias gavias del pueblo de Toto, en el municipio de Pájara (Fuerteventura).
Según explicó en el programa La Rosa de Fuerteventura, la cosecha estará lista para la próxima Navidad. En estos momentos, su principal preocupación es el viento, debido a la altura que alcanzan ya las matas. Por ello, permanece atento a cualquier cambio meteorológico que pueda afectar al desarrollo del cultivo.
En cuanto a las plagas, señala que el riesgo es bajo gracias al buen mantenimiento de sus fincas y a la ausencia de otros cultivos cercanos. “Muchas veces las plagas se propagan porque las fincas no están bien cuidadas y pasan de una a otra; ese no es mi caso”, afirma.

Además de papas, Torres Martín cultiva varios miles de matas de tomate, un producto que, asegura, “se vende muy bien porque ya casi nadie lo cultiva”. Tanto las papas como el tomate se comercializan directamente a través de Padilla Supermercados, así como en tiendas, bares y restaurantes de las islas. También muchos vecinos acuden a comprarle directamente en su propia casa.
Ramón se muestra orgulloso de vivir de la agricultura junto a su mujer, su cuñado y un empleado. “Es difícil trabajar la tierra y vivir de ella, pero no creo que pudiese hacer otra cosa. A pesar de las dificultades, me gusta lo que hago”, concluye.













